
Herencia.
Escrito por gladiolo 29 de December de 2005
¿Dónde vamos a llegar? Desde el gobierno, lo digo en general, cualquier gobierno, no se me altere don Manolo que le veo venir. Decía que desde el gobierno se nos vende la moto de que los pisos ya no suben como antes, que se nota cierta ralentización en el ritmo, que incluso han detectado zonas en los que están bajando… vaya, vaya, las viejas mentiras de siempre que nos muestra la estadística, ciencia o ciencia ficción.
¿De veras se ha parado el ritmo?, ¿de veras su sueldo ha crecido como para acercarse a lo que cuesta un piso?, ¡a que no! Si ya lo sabía yo, que soy muy listo para según que cosas.
Sin embargo yo si que tenía claro que la cosa se tenía que estancar en algún momento. Estaba claro que los Señores del Hormigón, verdaderos señores oscuros y no el pobre Saurón, no podrían subir los precios de forma indefinida, ¿Dónde van a encontrar alguien que los compre? Es casi imposible… o eso pensaba yo. Insensato. Ya decían por ahí que la palabra imposible solo esta en el vocabulario de los necios… que necio fui.
Tienen suerte estos condenados, las hipotecas han ido dilatando los plazos de pago llegándose a los 30 años, una verdadera locura, pero ahí los tenemos, 30 años… luego se vio que no era suficiente, llegaron los 35 años, y ahora… tachán, como en el circo, el más difícil todavía, 50 años. Ahí lo tiene usted don Manolo. 50 años, de esos de 12 meses, 600 meses pagando una hipoteca. Nada menos.
Algunos, espero que de coña, le encuentran sentido a esto y a plazos más largos. Menuda herencia. Pensemos en alguien afortunado, alguien que con 25 años encuentra valor y se mete en una trampa de esas para osos, súmele 50 años y tendrá una persona que terminara de pagar la hipoteca con 75 años. Si se encuentra bien de salud quizás pueda pagar una ronda en la residencia en la que los hijos le habrán metido a esas alturas de su vida.
Todas estas historias me traen a la cabeza la interesante entrevista que realizaron los del XLSemanal al escritor Albert Sánchez Piñol. En esta entrevista, el escritor se ríe de nuestra sociedad, poniéndola, o viéndola desde los ojos de un pigmeo. Estos en 35 minutos construyen su casa y trabajan una media de 8 horas semanales… de risa vamos. Una entrevista que os recomiendo leer.
Lo dicho, menuda herencia vamos a dejar a nuestros hijos. Una hipoteca de 30 m2 (si sale adelante el proyecto de las mansiones para jóvenes) con vistas a un túnel de 50 años de largo.
Un saludo.

