
No, a mi no me ha tocado la lotería. Ni tan siquiera me he acercado a la suerte, amante esquiva. Ni tan siquiera me he alegrado porque este tan repartido. Me da igual, si no me toca a mi paso página. Ya he pasado muchas páginas de sorteos.
Ahora nos tocará oír la frase, mejor dicho las frases de rigor. Si te ha tocado dirás “es para tapar agujeros”, si no te ha tocado “por lo menos tenemos salud”. A mi la que me gusta es la de “para tapar agujeros”.
¿Cuántas veces no hemos visto la escena? Un periodista se acerca a alguien muy contento, saltando, mojado por dentro y por fuera con cava y le pregunta que va a hacer con el premio. Este muy alegre le contesta “tapar agujeros”. Solo eso. Nadie se plantea dejar de trabajar y vivir de las rentas, que es lo que se llama vivir, lo demás se parece más a “durar”.
¿Cómo va a dejar de trabajar?, son solo 50 millones de las antiguas pesetas por cada décimo, y no esta la economía como para comprar 10 décimos del mismo número. Hay que diversificar la inversión. Con 50 millones nadie se retira, a no ser que te falten días para cumplir los 65 años.
¿Cómo se va a plantear alguien dejar de trabajar con lo caro que es vivir? 50 millones da para liquidar la hipoteca de muchas casa, algunas ni eso, y no, no hablo de mansiones en paraísos, no, hablo de pisos normales tirando a pequeños en cualquier capital de provincia. Con lo ganado dejas de pagar el piso, eso si no eres tonto del culo y te pones el mundo por montera y te metes en otro agujero más grande confiando en la eternidad del dinero.
Me gusta ver la cara de los periodistas cuando reciben la famosa contestación. Sonrisas de picardías y complicidad como diciendo, ya, ya, tapar agujeros… quizás es que no piensan en el tamaño de los agujeros que tenemos todos. Bueno, todos no, los que venden pisos no, esos tiene taladros que abren agujeros y no necesitan taparlos.
¿Qué pasará ahora?
Vic, localidad agraciada vivirá su propio boom inmobiliario y de venta de coches. Todo subirá, hay dinero para gastar y menos atención al gasto. Subirá todo. Algunos podrán pagarlo y el resto, los no agraciados habrán visto la suerte pasar rozándoles pero sin tocarles y verán como la mala suerte, dama de negro que a todos quiere, se queda a pasar una temporada, hasta que todo se apacigüe.
Un saludo.